Todo arranca en agosto de 2021, cuando Igor del Busto visita en Zaragoza el hogar de Juan Antonio Burges. Allí entre decenas y decenas de raquetas, ambos pensaron que sería una buena idea el de crear un grupo de coleccionistas que compartieran la misma pasión.
Tras reuniones y encuentros de coleccionistas en Bilbao, Valencia y Miranda de Ebro, y ver el crecimiento, la participación e ilusión de todos los componentes del grupo de coleccionistas, en diciembre de 2022, Juan Antonio Burges sugiere a Igor del Busto dar un paso más allá y organizar el «I Congreso de coleccionistas» en Zaragoza para el 15 de abril de 2023.
Se trataba de un certamen inédito en nuestro país, pero el esmero y la meticulosa organización de Juan Antonio Burges y del Real Zaragoza Club de Tenis 1907, así como la entidad de los asistentes y de las piezas mostradas, convirtió el » I Congreso Internacional Asociación de Coleccionistas de Tenis de España» en un éxito pleno.
El programa arrancó con la bienvenida que Manuel Ferrer, presidente del Real Zaragoza C.T., Fernando Alonso, vicepresidente de la Federación Aragonesa de Tenis, y los fundadores de la Asociación, Burges y Del Busto, ofrecieron a los asistentes originarios de Francia, Polonia, Argentina (por vídeo), Aragón, Canarias, Cantabria, Castilla y León, Cataluña, Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana y País Vasco.
La sucesión de ponencias rozó la excelencia, incluso algunos socios o jugadores del torneo Internacional de veteranos que se acercaron, quedaron atrapados y sorprendidos por las grandes ponencias impartidas por verdaderos amantes. David Castelló, se centró en la era pre-Open y el profesionalismo y en las raquetas ganadoras de Grand Slam; Jaume Busoms, expuso el nuevo proyecto de la elegante raqueta.net y se adentró en la simbología de las raquetas; Juan Bornaechea ahondó en las raquetas hechas en España y la historia del tenis nacional, junto a Igor Del Busto y con la intervención de Miguel Ángel Martín, quien incidió en el origen del lawn tennis a través de una figura española como Augusto Perera. Por su parte, Fernando Luis Ramiro, pormenorizó sobre la vida completa de las pelotas de tenis.
Una idea muy original fue la de acudir al congreso con raquetas muy especiales como las Dayton y Hazell’s o unas muy singulares por su belleza y rareza como son las Puig españolas, todas ellas aportadas por la mayoría de los congresistas con las que se desarrolló un Photocall de todos los asistentes.
Durante el almuerzo se presento una pieza muy especial y única (Un trofeo propiedad de Jesús Colás) que era un cuadro con una raqueta a tamaño natural hecha en plata y donde también compartió la historia maravillosa de la misma. Durante la comida llamó mucho la atención la raqueta argentina Cóndor, metálica plateada, junto con una caja nueva de pelotas blancas de tenis, cedidas por Martín Cora y que fueron sorteadas entre el público asistente. La organización del Congreso cuidó cada detalle, con obsequios de bienvenida a todos los intervinientes, incluso gestionando que la alimentación fuera una auténtica degustación de alimentos de Aragón.
El viernes 14 de abril se programó una «reunión-agapé» informal para que los miembros pudieran conocerse muchos en persona por primera vez, compartiendo de forma distendida nuestra afición o pequeña locura además de realizar una visita a parte de la colección particular de Burges, ya que la otra parte estuvo expuesta y abierta al público durante varios días en las instalaciones del RCTZ.
Quisiera acabar con unas palabras y reflexión de David Castelló al acabar este «I Congreso» : «Los miembros de este grupo son unos Héroes en un mundo donde cada vez se sueña menos. Ellos lo son por lanzarse a la aventura de coleccionar material de tenis por todo el mundo. Ellos lo son por ser los guardianes de la historia del tenis y que ésta no caiga en el olvido. Ellos son héroes porque son un ejemplo para las nuevas generaciones de aficionados al tenis, que deben conocer la más que centenaria historia del tenis. Porque para amar un deporte hay que conocerlo. Ellos son héroes por su romanticismo histórico, por su pasión desbordante, por su abnegado esfuerzo en conservar piezas antiguas».


















































