
GRZEGORZ SZTAJNER. La vida, a veces, cierra círculos de formas inesperadas. Soy polaco y vivo en Polonia, pero durante 18 años España fue mi casa. Años después, ya de vuelta, comencé a coleccionar raquetas sin imaginar que esta pasión me conectaría de nuevo con ese país, esta vez a través de la ACHTE. Hay piezas que llegan a una colección… y otras que te encuentran.
Como coleccionista, siempre he sentido una especial atracción por los orígenes del tenis. Mi búsqueda se centra en ejemplares comprendidos entre el año 1874 y 1920: piezas únicas que, contra todo pronóstico, han sobrevivido en estados de conservación sorprendentes. Esta Slazenger “Double Strung No.1” de 1907 encarna perfectamente ese espíritu.
A primera vista, podría parecer una raqueta antigua más. Sin embargo, esconde una característica extraordinaria: su doble encordado original en tripa natural. Aunque este tipo de encordado existió en la época, encontrarlo completo hoy en día es algo excepcional.
El propio nombre del modelo, “Double Strung”, añade una dimensión casi simbólica: no es sólo una denominación, sino una realidad que ha logrado atravesar más de un siglo intacta.
La encontré a través de una coleccionista austríaca que la tenía catalogada como una pieza sin identificar. Las únicas referencias eran un par de fotografías de muy baja calidad y el nombre del modelo N°1 Double Strung. En ellas se intuía un encordado en buen estado, pero no había ninguna certeza de que se tratara realmente de un doble encordado.
Gracias al trabajo de Siegfried Kuebler, cuya obra es una referencia fundamental para los coleccionistas, pude identificar el modelo. Aun así, la gran incógnita permanecía.
Esa incertidumbre convirtió la compra en una apuesta. Cuando finalmente llegó a mis manos, pasé largos minutos observándola en silencio. El encordado era doble y estaba completo.
Algunas piezas cuentan la historia del tenis. Otras, simplemente, la sobreviven. Esta hace ambas cosas.


